
Ella misma se define como "la mujer del mar". Es que Miriam Sanhueza, única pescadora activa de Cocholgüe no concibe su vida si no es en torno al mar.
Estuvimos en su casa, en esta tranquila caleta de la región del Bío Bío, y allí conversamos de lo que hace y que significa para ella. Supimos que provenía de una familia de campesinos y no de pescadores, que llegó a Cocholgüe a vender pan. Fue cuando conoció a quien se convertiría en su marido y quien también le enseñó los secretos de la pesca artesanal. Desde entonces, nadie la saca del mar.
Miriam no sólo sale a la pesca junto a su hijo, también charquea pescado, repara redes, recolecta algas y construye botes. Y de hecho, cuando fuimos a conversar con ella, vimos en el patio de su casa el bote que estaba construyendo y que estaba bastante adelantado. También nos contó "los secretos" de este oficio, demostrando un gran conocimiento.
Mujer inquieta, dice que no puede estar sin hacer algo. Siempre está buscando alguna actividad, aunque reconoce que de los quehaceres domésticos no se encarga ella, sino su nuera y una hija.
Ama el mar y le gusta mucho lo que hace, pero no lo quiere para sus nietos, por quienes sigue trabajando en busca del sustento.
La historia de Miriam, también forma parte de "Mujeres de Mar"...

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